Transformarse e inventarse para conseguir más recursos
Finalizó la época de gran disponibilidad de fondos, los recursos que antes fluían con una relativa facilidad, previo cumplimiento de requisitos, ahora ya no están disponibles ni en número ni en facilidad de acceso. A a este problema de futuro, se añade uno presente: la tensión en la tesorería generada por los retrasos en la recepción de fondos aprobados y comprometidos en proyectos. Como resultado final, la financiación de gran parte de entidades no lucrativas ha quedado seriamente afectada y su supervivencia, que ya no sostenibilidad, está en alto riesgo a corto plazo. Lo primera respuesta que puede pensar un gestor de cualquier entidad es tratar de adaptarse a la realidad actual: posicionar la situación en el ahora, ajustarse el cinturón y reducir gastos al máximo para responder con austeridad a la situación de carestía actual, quedando a la espera de la…
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