Mediación artística y arquitectura: la infancia diseña la Barcelona del futuro

Seguimos con nuestra serie de entrevistas a personas vinculadas con el ámbito de la mediación artística y cultural. En esta segunda entrega hablamos con Tamara Ianowski, arquitecta y mediadora artística, coordinadora de nuestro Máster y Posgrado, sobre La Ciutat que Volem, el proyecto que ha llevado la arquitectura a la infancia de los 10 distritos de Barcelona.

El proyecto nace en el marco de Barcelona Capital Mundial de la Arquitectura 2026, designación de la Unesco que ha convertido a la ciudad en epicentro de actividades para acercar la arquitectura a distintos colectivos. La Ciutat que Volem apostó por la infancia: durante todo el curso escolar 2025-2026, grupos de 10 a 15 niñas y niños se reunieron semanalmente en cada uno de los 10 distritos de la ciudad para imaginar y diseñar, a través de la mediación artística, la Barcelona de 2036. El resultado fueron 38 propuestas de arquitectura creadas por más de 100 niñas y niños, presentadas en una exposición que pudo visitarse en la Sala Ràfols del Ayuntamiento de Barcelona, tras una fiesta inaugural en el Saló de Cent en junio de 2026.

Para Tamara, el proyecto sintetiza más de una década de trabajo: desde los inicios de Arquininos en Buenos Aires hasta su formación en el Máster de la UB, donde pudo poner nombre y metodología a algo que ya intuía en los talleres de arquitectura infantil. La mediación artística, explica, es hoy estructural en el proyecto: no se trata solo de enseñar arquitectura, sino de usarla como herramienta para el bienestar emocional de la infancia, trabajando lo que su equipo llama el «patrimonio emocional de los espacios» —una mirada que, más allá del edificio construido, atiende al significado simbólico que la infancia construye en cada taller.

El proyecto supuso también un cambio de rol muy personal para Tamara. De ser dinamizadora directa de los talleres, pasó a coordinar, junto a la arquitecta y profesora Nuria Rello Rosanas, un equipo de 10 talleristas —una por distrito— formadas en diferentes disciplinas y también específicamente en mediación artística, arquitectura e infancia.

Tamara destaca además el valor simbólico de que un proyecto nacido en la periferia —en L’Hospitalet de Llobregat de la mano de la Fundación Contoro Urbano— haya llegado al centro de Barcelona, invirtiendo el camino habitual de los proyectos socio culturales. Y cierra con una reflexión que atraviesa todo el proyecto: la dificultad de financiar iniciativas para la infancia, un colectivo sin voto y sin indicadores de retorno inmediato, y la relevancia de que Barcelona haya apostado con claridad por este tipo de propuestas educativas.

Pueden ver la entrevista completa en el siguiente enlace:

Más info del proyecto:

https://www.instagram.com/arquininos/

https://www.instagram.com/laciutatquevolem

www.laciutatquevolem.cat

https://www.youtube.com/@LaCiutatqueVolem

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