Autoría: Victoria López Fernández y Nour Alchikh Oughlli.
Edita: Accem.
Financian: Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social y el Fondo de Asilo Migración e Integración.
Año de edición: 2019.
Nº de páginas: 122.
El “Estudio etnográfico sobra la situación y necesidades de la población LGTBA+ migrante en espacios de salud”, explora las necesidades específicas y problemáticas que encuentran las personas LGTBA+ en el acceso a la atención sanitaria, así como las formas de vivenciar los procesos de salud-enfermedad y los cuidados socio-sanitarios. Presenta las realidades de estas personas en el ámbito de salud en las ciudades de Barcelona y Madrid, y reflexiona sobre el conjunto de buenas prácticas en los modelos de atención en los espacios de salud. Para ello hemos tenido como referencia la atención y gestión de las diversidades, desde una perspectiva interseccional y no-etnocentrista y a partir del reconocimiento de las identidades de género y culturales de estas personas.
Aminta Espinoza está realizando una investigación sobre mediación artística con artes textiles. En el siguiente artículo la presenta.
Resumen
«El siguiente artículo hace un recorrido de diferentes iniciativas populares realizadas por grupos de mujeres latinoamericanas, que han utilizado la expresión textil como una acción política para resistir a la violencia del Estado, así como a la violencia de género. Sus experiencias se articulan con las características propias del textil y con el concepto de memoria, el cual se considera una herramienta para explicar el pasado, dar sentido al presente y generar estrategias futuras de resiliencia de manera colectiva.»
«El arte, la música, la pintura o la danza benefician seriamente la salud: escuchar música ayuda a controla el nivel de glucosa en la sangre, hacer música mejora el sistema inmunitario y la gestión del estrés, bailar proporciona beneficios en todo el cuerpo y la mente y la pintura o la escultura ayudan en los estados depresivos.
Lo dice la Organización Mundial de la Salud que por primera vez ha realizado un estudio a gran escala sobre los lazos entre el arte y la salud y el bienestar y por primera vez llama a los Gobiernos y autoridades a aplicar políticas que mejoren la colaboración entre los sectores sanitario y artístico».
Así lo plantea la notícia del diario Euroneus, del 11 de noviembre de 2019:
«En este texto Maite Garbayo-Maeztu se basa en la ponencia que preparó para el curso que tuvo lugar del 15 de octubre al 19 de noviembre de 2018 en el museo, y reflexiona sobre algunas de las primeras performances que se hicieron en los años setenta en el Estado español y las ocupaciones de las calles por parte del activismo feminista. Frente al ideal de presencia y transparencia de significados heredado de la modernidad liberal, artistas como Dorothée Selz, Fina Miralles y Olga L. Pijoan pusieron en marcha veladuras, ocultamientos y trueques que nos invitan a ir más allá de la visualidad.» (Garbayo-Maeztu, 2019, 14)
Maite Garballo-Maeztu es historiadora del arte e investigadora y doctora en Historia del Arte por la Universidad del País Vasco.
El artista chino Xiao Zhu proyecta al cielo hologramas de bebés llorando sobre el humo de fábricas contaminantes de China, un país que está generando una contaminación preocupante. El artista quiere visibilizar la problemática y hacer tomar conciencia de las personas que mueren cada año en China por este problema.
Buenas tardes
Nos place invitarte a la 2a Asamblea de la Asociación Profesional de Mediación Artística que se va a celebrar el próximo miércoles, 20 de noviembre, en el Ateneu l’Harmonia a las 18:30h.
Tienes la localización en el siguiente link: https://goo.gl/maps/vb22b7aNEFZVP1VF7
Para la mejor organización del evento agradeceríamos que nos confirmes tu asistencia, por correo electrónico (al final del texto)
Un saludo
PMART
Asociación Profesional de Mediación Artística http://www.apmart.org
info.apmart@gmail.com
El proyecto, desarrollado por el Área de Educación de la Fundación Photographic Social Vision y la Fundación Vicki Bernadet , muestra en una exposición los trabajos fotográficos realizados por personas que han sufrido abusos sexuales en la infancia y que se encuentran actualmente en proceso de terapia.
Trabajo de Fin de Máster en Filosofía Teórica y Práctica, UNED, de NOÉ AJO CAAMAÑO, DIRECTOR: JULIO C. ARMERO SAN JOSÉ (2018), sobre la identidad.
Conclusiones: «Hicimos la pregunta desde arriba: ¿Qué es el yo? Creemos haber mostrado en primer lugar la relevancia de esta pregunta. En segundo lugar, que se trata de una pregunta que debe ser respondida para cada nivel sistémico de un tipo de entidades muy determinados. En tercer lugar, que esta pregunta, planteada desde nuestra perspectiva sistémica, autoorganizativa y adaptativa, es capaz no solo de iluminar la cuestión de la identidad del ser humano, sino de dar respuesta a una serie de problemas complejos que han sido en ocasiones mal planteados. Hemos mostrado una estructura vertical de niveles jerárquicamente anidados, en el tipo de procesos que realizan su propia identidad de forma adaptativa en el ámbito interactivo; esto es, realizando aquello que hemos llamado una Interacción Rápida. Más específicamente, se cree haber mostrado que el término “Yo” no es superfluo, y puede señalar significativamente a un tipo de realización de la identidad propia, a un subconjunto de los seres autopoiéticos y adaptativos: los Organismos Interactores Rápidos. ¿Por qué? Pues bien, cada nivel ha aparecido a lo largo de la evolución por selección natural como un nuevo modo diferente de realización de esta identidad en el ámbito interactivo. Solo este eje de desarrollo filogenético podrá dar lugar, en el nivel superior, a una identidad episódico-narrativa, de tipo lingüístico, conceptual y social, en el que se ha realizado por primera vez la pregunta explícita, ¿Qué soy yo? Esta pregunta es la que conecta al ser que se pregunta por su identidad, con el origen de la realización de las capacidades que la realizan, y que le llevan como consecuencia a la posibilidad misma de hacerse esa pregunta. ¿Quién soy Yo? Soy un proceso que realiza su identidad en el ámbito interactivo, mediante sucesivas complicaciones organizativas y de tal modo, que puedo concebir esta pregunta. Cualquier mirada parcial a nuestra identidad no será capaz de capturar la riqueza del significado del Yo. En último término, podría hablarse de un Yo-Máximo, que englobase a todos los demás, el centro de gravedad organizativo de la identidad adaptativa e interactiva de un OIR. La capacidad de autoproducir la identidad biológica será condición necesaria, pero no suficiente, para la asignación de un yo. Por esta razón una planta o un Volvox Carteri no tendrán un yo. La sentiencia será por el contrario una condición necesaria y suficiente. Los niveles por encima del yo-afectivo, desde el yo-sentiente hasta el yo episódico narrativo se considerarán suficientes (ya que implican sentiencia), pero no necesarios para la pertenencia a este tipo de procesos. Cada uno de los niveles está solo parcialmente determinado por el nivel inferior que lo conforma materialmente, y contribuye a la realización adaptativa de la identidad de todo el conjunto mediante la capacidad de ejercer algún tipo de control top-down sobre los niveles anteriores. En último término, el eje que ordena todos estos yoes no es otro que la auto-realización de la propia identidad por medio de una IR adaptativa. Al preguntarnos qué puede unir a este ser que se pregunta por el Yo, con el nivel inferior en el que un organismo realiza su propia identidad, el hilo conductor ha sido la interacción rápida. Esta capacidad es realizada de forma adaptativa por muy primitivos organismos unicelulares, y también por los seres humanos. A lo largo de las ramificaciones del árbol de la vida, numerosas especies han desarrollado o perdido esta capacidad, pero puede trazarse una cadena de complicaciones necesarias que llevan, desde criaturas como E.coli, a la criatura que pregunta por el yo, desde una identidad sentiente, hasta una identidad biológica. Además, el recorrido a lo largo de este eje permite comprender mejor la pregunta ¿Qué soy yo? Y cómo debemos responderla. En efecto, esta pregunta se ha respondido de muy diversas maneras, y ha llevado a infinitas controversias. Sin pretender ni mucho menos acabar con ellas, y sin creer que algo así sea siquiera deseable, si se pretende que este enfoque puede terminar con algunos problemas superfluos. En concreto, se ha mostrado como al menos algunas controversias parten de la incapacidad de ponerse de acuerdo en cuanto a qué es el yo, cuando cada investigador señala a un nivel diferente, no pudiendo coincidir, sin que sus tesis sean necesariamente incompatibles. Si debemos saber qué somos, debemos comprender que la pregunta es muy amplia, y que debe ser contestada desde un nivel social-cultural hasta el nivel de los afectos más fundamentales (hard-wired) pasando por la psicología. Por otro lado, nuestra propuesta tiene consecuencias no triviales. Es capaz de resolver problemas como la inclusión-exclusión de órganos trasplantados y miembros artificiales. Permite distinciones precisas para comprender la diferencia entre un verdadero organismo y un holobionte, así como el estatus de los simbiontes en función de sus relaciones con el host. También nos permitirá abordar de forma no apriorística el problema de la extensión de la memoria, como el famoso caso de Clarck et. al (2011), con requisitos constrictivos, operativos y precisos. También permite dar cuenta de la cuestión de la inmunidad al error en la identificación del yo y el experimento de Evans. Por último, aunque esto merecería un ensayo propio, ofrece un marco en el que hacer frente a las consideraciones sobre el yo en relación con trastornos de la personalidad, experiencias extracorporales como la heautoscopía, etc. En este punto queda la sensación de haber realizado un trabajo sólo preliminar. Para empezar, hemos basado nuestro tratamiento de los distintos niveles en conocimientos importados de las ciencias empíricas relevantes como la inmunología o la psicología social. Por lo mismo, nuestro ordenamiento general depende en cierto sentido de estos conocimientos científicos, algunos de los cuales se encuentran en un estado en el que aún tienen un gran recorrido por delante. En definitiva, quizás será preciso esperar a conocer mejor los mecanismos de la inmunología, de la formación del MMYF, o las reglas de la psicología social que determinan cómo realizamos nuestras narraciones. Por otro lado, sería importante investigar con un cierto detenimiento algunas cuestiones que aquí solo se han podido tratar de pasada, como la capacidad de esta perspectiva para dar cuenta de las experiencias extracorporales y otras muchas experiencias patológicas o anormales con respecto de la identidad. También, se propone que este punto de vista sistémico sobre la identidad puede ofrecer una herramienta potente sobre la cuestión de la cognición extendida o la mente extendida, más constrictiva, precisa, operativa y parsimoniosa que la perspectiva funcional, o los internalismos aprioristas o intuitivos que usualmente se le oponen. Por último, puede plantearse una investigación interesante acerca de la posibilidad de comprender las emociones sociales como un sentido autorregulatorio que actúa como una forma de sistema inmunológico narrativo. Éstas tendrían el papel de tolerar activamente, rechazar o editar threads en la medida en que se ajusten a una cierta normalidad narrativa asociada con las normas descriptivas; con el ideal del yo y el yo ideal como mediadores. Así, las emociones sociales tendrían la función de realizar una forma de limitación funcional débil de la identidad narrativa. Si decimos que se trata de una limitación débil es porque se entiende que en este nivel de complejidad los factores que realizan esta limitación pueden ser muchos y distan de ser bien conocidos. En todo caso, espera haberse logrado mostrar un concepto del yo coherente, constrictivo y parsimonioso capaz de hacer frente a interesantes problemas filosóficos sobre la identidad de los sistemas que somos quienes preguntamos ¿Qué soy? Este punto de vista no se propone en ningún caso como excluyente, puesto que otros puntos de vista sobre la identidad pueden quizás afrontar problemas distintos desde perspectivas distintas. Ahora bien, lo que se espera de todos estos puntos de vista, a la postre es que sean al menos consilientes, de modo que este debería ser un objetivo que cumplir: desarrollar las distintas perspectivas posibles sobre el yo de tal modo que permitan una pluralidad de perspectivas no excluyentes y capaces de formar una creciente convergencia o consiliencia». (pg. 216-219)
Un nuevo artículo sobre evaluación de acciones comunitarias, de Xavíer Úcar Universidad Autónoma de Barcelona, España Pilar Heras Universidad de Barcelona, España Pere Soler Universidad de Girona.
Compartimos un nuevo artículo sobre la evaluación de proyectos comunitarios, en este caso, la evaluación participativa.
RESUMEN: «La Evaluación Participativa (EP) se utiliza con frecuencia para evaluar los planes y acciones comunitarias. Pero, ¿cómo se diseña y se lleva a cabo un proceso de EP?, ¿qué elementos metodológicos diferencian la EP de otras prácticas evaluativas?, ¿qué tipo de herramientas e instrumentos se utilizan? Este artículo intenta responder a estos interrogantes; para ello, se revisa la bibliografía y guías más recientes sobre metodología de la EP. A continuación se describen y se aportan las reflexiones metodológicas sobre el proceso de EP realizado en tres planes comunitarios. Se analizan los aspectos metodológicos más relevantes observados durante la entrada a la comunidad (1), el análisis del contexto (2), la formación del grupo motor (3), la aplicación de técnicas y dinámicas participativas para evaluar las acciones comunitarias y su multiplicación (4), y la evaluación y cierre (5) de los tres procesos de EP. Los resultados permiten identificar aportaciones metodológicas relevantes para la implementación de futuros procesos de Evaluación Participativa en entornos comunitarios, como: los agentes clave para el proceso de entrada en la comunidad, los ejes a tener en cuenta para fomentar la participación, o el papel del equipo de evaluadores.»
Autoras: Anna Planas-Lladó, Universitat de Girona; Pilar Pineda-Herrero Universitat Autónoma de Barcelona; Esther Gil-Pasamontes, Universitat de Barcelona; y Laia Sánchez-Casals Universitat Autónoma de Barcelona.
sips – pedagogia social. revista interuniversitaria [1139-1723 (2014) 24, 105-134] tercera época
LA METODOLOGÍA DE LA EVALUACIÓN PARTICIPATIVA DE PLANES Y ACCIONES COMUNITARIAS. TRES EXPERIENCIAS DE EVALUACIÓN PARTICIPATIVA EN CATALUNYA PARTICIPATORY EVALUATION METHODOLOGY FOR COMMUNITY PLANS AND ACTION. THREE EXPERIENCES OF PARTICIPATORY EVALUATION IN CATALUNYA A METODOLOGIA DA AVALIAÇÃO PARTICIPATIVA DE PLANOS E AÇÕESCOMUNITÀRIESTRÊS EXPERIÊNCIAS DE AVALIAÇÃO PARTICIPATIVA EM CATALUNYA
Anna Planas-Lladó Universitat de Girona, España Pilar Pineda-Herrero Universitat Autónoma de Barcelona, España Esther Gil-Pasamontes Universitat de Barcelona, España Laia Sánchez-Casals Universitat Autónoma de Barcelona, España