«La Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura es una agrupación musical conformada por jóvenes y niños que viven en la comunidad instalada en el entorno del vertedero de Cateura, el principal y más grande vertedero de Asunción, la capital del Paraguay, así como por algunos jóvenes de otras comunidades cercanas, interesados en vivir la experiencia de conformar esta Orquesta».
Este proyecto, iniciativa del músico Szaron y Sonidos de la Tierra, en Cateura, Paraguay, desarrolla el poder de la música como elemento de transformación social y sin duda cambia la vida de los habitantes de este vertedero, especialmente la de los jóvenes, abriéndoles nuevas posibilidades de futuro.
«Cuando se dice de una persona que padece autismo, lo habitual es que se asocie con alguien que vive en su mundo, del que no quiere o no sabe salir. También se utiliza con ligereza el término ‘estar autista’ referido a quien parece estar ausente. Pero la complejidad de los trastornos del espectro autista, del autismo, es difícil de imaginar hasta que se hace un acercamiento profundo al tema. Las mil caras del autismo Lo más sorprendente en un primer momento es comprobar el amplio y variado abanico de perfiles que están incluidos en ese trastorno. Los especialistas hablan de las mil caras del autismo porque entre ellas se encuentran, desde casos con una gran discapacidad, entre el 20 y el 30 por 100 de los afectados no llegan a desarrollar el lenguaje, hasta personas con altas capacidades y unos cocientes intelectuales extraordinarios.
En cualquiera de los casos, independientemente del desarrollo del lenguaje y de las capacidades intelectuales, para llegar a un diagnóstico de autismo se tienen que dar comportamientos autistas, es decir alteración en la sociabilidad, en la comunicación, tanto verbal como no verbal, y la existencia de intereses restringidos. En ‘El laberinto autista’ se hace perfectamente visible esa variabilidad. Adrián no habla y su familia tiene que utilizar pictogramas para informarle y para intentar saber lo que quiere en cada momento. Su primo Sergio, va a un colegio ordinario y, con apoyos, aprueba el curso. Virginia tiene una discapacidad grave y es totalmente dependiente, mientras que Jorge, de su edad y compañero de residencia, puede salir acompañado a trabajar en una cafetería. Síndrome de Asperger El síndrome de Asperger es un trastorno autista en el que no existen problemas intelectuales, cognitivos o de lenguaje tempranos. Se puede decir que las personas con autismo no tienen inclinaciones sociales y sin embargo, las que padecen síndrome de Asperger sí, aunque sufren dificultades para relacionarse socialmente. El diagnóstico sigue los mismos principios de los trastornos del espectro autista: las dificultades sociales, el no comprender el lenguaje complejo, la ironía, la utilización de los dobles sentidos, las situaciones sociales o la corriente emocional o social que está sucediendo en un determinado momento. Se calcula que el síndrome de Asperger es menos de la cuarta de los trastornos del espectro autista.
Para Alberto es más fácil entender cómo funciona una central nuclear que a los niños de su edad En el documental sorprenden las reflexiones de dos hermanos, de 19 y 11 años con síndrome de Asperger. Cristina, la mayor, estudia Administración de Empresas en la Universidad de Oviedo. Tiene altas capacidades intelectuales, pero es incapaz de ir sola a la facultad, le cuesta superar sus crisis de ansiedad y no soporta el contacto físico. Alberto, tiene un cociente intelectual todavía más alto que su hermana, pero no entiende lo que le dicen sus compañeros. Para él es más fácil entender cómo funciona una central nuclear que a los niños de su edad. La importancia de un diagnóstico precoz Otra cuestión sorprendente es el espectacular aumento en la prevalencia del autismo entre la población general. Se calcula que el 1% es diagnosticado de este trastorno. Las razones que dan los especialistas son: que cada vez se hace una detección mejor y más temprana, que se realiza una búsqueda más activa de estos casos y que ahora se tiende a hacer un diagnóstico de autismo en casos que antes se consideraban de discapacidad intelectual.
Cada persona con autismo sufre unos problemas y unas limitaciones diferentes Después de permanecer durante semanas rodeada de personas con autismo, de sus familias, de los profesionales que los cuidan, que los diagnostican y que los estudian, hay dos conclusiones claras: que no se puede hablar de ‘autistas’ porque no existe un patrón, sino que cada persona con autismo sufre unos problemas y unas limitaciones diferentes que, además, van cambiando a lo largo de su vida; y que la detección temprana es fundamental, porque hemos podido comprobar cómo mejoran los comportamientos y la calidad de vida de los niños que reciben un diagnóstico precoz y una pronta intervención».
Se estima que 840.000 menores han estado expuestos a la violencia de género durante el último año. Suponen más del 10 por 100 de los niños y niñas residentes en nuestro país. Pero estas cifras son cálculos aproximativos porque, ni en las estadísticas, ni en los informes sobre violencia de género aparecen los menores. Son víctimas invisibles.
Los expertos aseguran que cuando una mujer sufre violencia de género y es madre, en su casa hay más de una víctima y que son, precisamente los hijos de esa mujer, los que viven en una mayor indefensión. Además, no establecen diferencias entre padecer violencia física y psicológica.
En los últimos años se han incrementado los esfuerzos en la atención social, psicológica y jurídica, de las mujeres que sufren violencia doméstica, pero se ha dejado de lado la situación específica que viven sus hijos. Se considera que cuando la madre se recupera, también ellos lo hacen, pero apenas existen recursos específicos y adecuados para los menores.
El documental ‘Mamá, duérmete que yo vigilo’ indaga en la realidad de esos menores, reconstruye el terror y la indefensión que sufrieron y analiza las secuelas que les quedaron. Todo ello a través de estremecedores testimonios.
La comuna 13, un barrio de alrededor de 160 mil habitantes, fue una zona de conflicto armado, entre milicias guerrilleras de los grupos ELN y M-19 inicialmente, y más adelante las FARC, y grupos paramilitares, a los que se sumó el problema del narcotráfico. Hoy dia, entre la inversión municipal y el trabajo de muchos grupos desde la comunidad, está permitiendo un cambio importante en la vida de la comunidad, donde el arte y la cultura son motores de transformación.
A la Comuna 13 llegan cada día unos 1000 visitantes cada día, en grupos con visitas guiadas o autónomamente, para disfrutar los múltiples graffitis que llenan las paredes de la comunidad .
Rocio de Juan y la Integral Psicodanza interpretando la canción de Manuel Carrasco “Que Nadie” en el Festival de la Canción de Lengua de Signos
La Integral Psicodanza, es una Compañía de Torredelcampo (Jaén), que trabaja desde las Artes Escénicas y Plásticas con personas con y sin discapacidad desde el año 2005.
En la asignatura «Arte e intervención social» de la que soy docente en la Facultad de Bellas Artes de la UB, los alumnos desarrollan una investigación sobre algún proyecto de Mediación Artística. El interés de Cris Palomar fue mucho más allá de superar una asignatura y quiso hacer un documental siguiendo los ritmos de la radio y trabajando con ellos. Excelente resultado.
Este grupo de jóvenes trabaja en colectivo a través del arte urbano con enfoque político, social y humano, a través del arte urbano, como herramien ta de cambio.
Precious Jones tiene dieciséis años, es negra y casi analfabeta, y espera su segundo hijo. El primero lo tuvo a los doce años, y el padre de ambos es su propio padre. Vive en Harlem, en la ruinosa Lenox Avenue, el reino de los invisibles, de los sin voz, con su madre, una reclusa obesa y cruel que mira la televisión sin cesar, devora la comida que Precious le prepara y la somete a los más denigrantes abusos. Forzada a abandonar la escuela a causa de su embarazo -y el último y precario vínculo que la ligaba al mundo-, Precious acaba en un instituto para casos desesperados. Pero allí, en el último escalón de aquellos que ya han bajado todas las escaleras, está la señorita Rain, una maestra joven, combativa y radical, y Precious tendrá la posibilidad de recuperar su voz y su dignidad.
Lucía González, directora del Museo Casa de la Memoria de Medellín dice:
“El Museo Casa de la Memoria es hoy, el gran recurso para construir un futuro más inteligente y armónico. Es la posibilidad del ser humano de recordar lo que ha pasado, procesarlo y construir sobre la memoria una nueva realidad. La memoria no es un asunto estático ni solamente de dolor es en esencia lo que hoy somos. Cuando se reflexiona se permite proyectar de forma consciente hacia un futuro.
La memoria tiene un efecto sanador y reparador, entre otras cosas porque cuando los hechos se nombran en colectivo permiten que los relatos trágicos se conviertan en épicos.
Memoria para comprender quienes somos hoy porque somos producto de un pasado; memoria para proponerle una salida al país, a la sociedad y a nuestro propio ser, porque también es reconfigurar muchas cosas que culturalmente hemos ido adoptando como normales y que nos llevan a la exclusión, por ejemplo, o a aceptar la violencia como una cosa natural; y memoria para construir un horizonte de paz. La paz es una meta que puede ser lejana, pero si ese horizonte está presente nosotros siempre vamos a actuar en razón a ese horizonte. Es la gran utopía que tenemos que construir como sociedad. Ponernos de acuerdo en que tenemos que deconstruir unas maneras culturales que tenemos de excluirnos, de violentarnos, de resolver de manera violenta y por los propios medios los conflictos, a construir una manera de estar mucho más inteligente.
(…)
Hay una pregunta esencial: yo dónde estaba, yo por qué no me di cuenta yo por qué no hecho nada. Hay otra que es muy conmovedora yes de las víctimas que vienen que no han hecho parte de procesos de memoria ni de colectivos de víctimas y que ni siquiera han logrado nombrar su dolor, se dan cuenta de que hay una cosa muy importante y es transformar ese dolor en un proyecto colectivo de país. Hacer parte de esa salida del conflicto; que no se trata de estar por ahí aislado, rumiando su dolor y congelándolo sino sacarlo afuera. Una experiencia que es muy dolorosa es que los victimarios que han tenido la oportunidad de entrar al museo y reconocer las experiencias se conmueven muchísimo, porque la gran mayoría de ellos no son consciente del daño del que hicieron parte, la mayoría de ellos reconoce los pequeños círculos de acción en los que vivieron sin la conciencia suficiente.
Este es mucho más que un museo (…) es un dispositivo muy importante porque la alcaldía ha puesto en el centro de su proyecto a las víctimas y ha hecho para eso un edificio y un lugar permanente de reconocimiento de las víctimas de la tragedia que ha vivido el país. El museo es un proyecto pedagógico que se extiende en el territorio, en la escuela, en las universidades y si tenemos más apoyo vamos a poder estar en muchos más lugares de esta ciudad y de este país. No es suficiente hacer talleres y conferencia con las víctimas y los públicos cercanos sino incidir en la sociedad, incidir en los órganos decisorios de la política nacional. Queremos que las organizaciones, la sociedad toda se haga corresponsable con la construcción de la paz, de la reconciliación y que el estado vaya modificando su institucionalidad, su legislación, sus maneras de hacer maneras de hacer presencia en el territorio, porque hay que resolver también políticamente este conflicto.
Todos tenemos posibilidades de hacer cosas, desde el trato que tenemos con las personas que tenemos alrededor, la justicia social que podemos hacer a través de los derechos laborales, o el acceso a los derechos de las personas, la inclusión cuando pensamos en proyectos y programas de las diferencias, la valoración de las diferencias. Este país nació pensando que todos éramos católicos, castellanos y blancos y este país es un país donde la riqueza es la diferencia, pero todavía excluimos a los negros, a los indígenas, a los comunistas, y esa tarea hay que hacerla como seres humanos, es decir que somos criaturas de una humanidad, que existimos en la diferencia para enriquecernos no para eliminarnos”.