ACTUA es una serie documental de TV3, que muestra diversos proyectos de Mediación Artística que se desarrollan en Catalunya, concretamente de Artes Escénicas. Consta de 11 capítulos de 26 minutos cada uno. El primero se emitió el día 13 de diciembre. Según consta en su página web, fué el séptimo espacio más visto del día, y fue líder en su franja horaria, con 363.000 espectadores.
Los programamas emitidos son los siguientes:
– Femarec. Actuar per integrar els malalts mentals
– Cor Àkan. Música i poesia com a eines d’integració.
– Musical d’or. Cantar per sentir-se vius
– Liant la troca. Dansa amb discapacitats físics
– Voces y música para la integración
¿Tienen los extranjeros más facilidades para abrir negocios? ¿Se les otorga a ellos todas las becas?. Aunque la respuesta sea que no rumores como éstos y muchos otros en torno a la población inmigrada circulan en nuestras ciudades y pueden minar la cohesión social. Para evitarlo existe la iniciativa «los agentes antirumores»
Alrededor de 60 entidades y asociaciones junto con la Direcció d’Inmigració de l’Ajuntament de Barcelona crearon la red anti rumores y estereotipos. Este proyecto se enmarca dentro del plan Barcelona Interculturalitat creado para mejorar la convivencia ciudadana en Barcelona.
Se celebrarán en Barcelona los días 17 y 18 de mayo. Está abierto el período de inscripción hasta el 2 de abril, y si estás implicado en algún proyecto educativo o artístico que consideres que encaja con los objetivos de las jornadas, puedes hacer una propuesta de charla, poster o taller, desde su web: http://jornadesarticulat.wordpress.com/
Articula’t nace en 2012, por iniciativa de un grupo de personas, de la Associació RAI (Recursos d’Animació Intercultural) interesadas en el arte, la educación y la intervención social.
La cultura como agente de cambio en el Desarrollo Comunitario
Resumen
El trabajo comunitario tiene una larga tradición en España, aunque la denominación Desarrollo Cultural Comunitario (DCC) es mucho más reciente. En éste artículo, defendemos ésta designación; revisamos sus antecedentes, remontándonos a los años posteriores a la II Guerra Mundial y vemos cómo ha evolucionado hasta llegar a nuestros días. Nos detenemos en las políticas culturales, el concepto de ciudadanía y los modelos de sociedad de acogida; abordamos el reto de la participación, fundamental en los procesos de trabajo comunitario; tratamos el papel de la cultura y de la creatividad en los procesos de trabajo comunitario y vemos cuál ha sido la aportación de los artistas. Por último trazamos las líneas de lo que sería el marco metodológico de intervención en proyectos DCC y exponemos las fases de desarrollo de los proyectos: diagnóstico, desarrollar la toma de conciencia de la dimensión colectiva, concretar cooperativamente los objetivos de cada fase del proyecto, planificación de la intervención, desarrollo del proyecto, y por último la evaluación.
Artículo de Ascensión Moreno González. Revista Arte, Individuo y Sociedad, Vol 25, No 1 (2013)
“Que no le roben las ilusiones a la gente y ninguna crisis acabe con la alegría”. Éste fue uno de los sueños que sembraron los visitantes de la quinta muestra artística organizada por el Centro de Arte Social Comunitario de Trinitat Vella, mientras plantaban semillas en un acto simbólico. Un sueño que también comparte la fundación Trinijove, gestora de la muestra y que, con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona y del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, lleva tres años organizando talleres de arte para grupos en riesgo de exclusión social.
De lunes a viernes, durante todo el año, los 26 participantes del proyecto encuentran en el arte un apoyo y una forma de terapia para afrontar sus problemas, que van desde la drogodependencia al desempleo y la falta de oportunidades. Entre textiles con diseños, dibujos animados, muestras de teatro y cortometrajes creativos, los participantes del programa mostraron con orgullo los resultados de meses de trabajo.
Pero no todo es tan sencillo: “En las exposiciones que organizamos cada seis meses todos están muy contentos y se sienten satisfechos, pero el trabajo del día a día es muy duro”, asegura Yolanda Burgueño, directora técnica de la fundación. Explica que los talleres se ofrecen a dos colectivos sociales diferentes: un grupo de personas con problemas de drogadicción o enfermedades mentales que asiste en horario matutino y otro de personas, en su mayoría desempleadas, que se encuentran en riesgo de exclusión social, con horario vespertino.
Como incentivo y apoyo adicional, el proyecto les ofrece a los participantes una bonificación de cinco euros por sesión, con un total de 25 euros por semana. “La idea es ayudarles a crear una rutina, a sentirse productivos y la ayuda del dinero hace que se asemeje un poco a un trabajo. Eso sí, el que no asiste, no cobra”, cuenta María Luisa Arquero, técnica de la organización. El trabajo de arte-terapia también sirve como medio para aprender a comunicarse y relajarse. María Luisa aclara: “No se trata de sustituir un tratamiento psicológico, se trata de complementarlo.”
La Casa de las Aguas, un edificio restaurado en la calle Pare Pérez del Pulgar, es la sede del Centro Artístico. Su jardín exterior exhibe manzanas, peras, tomates, coles, petunias. Es el resultado del taller de huerta, en el que a través de la paciencia y constancia, los participantes siembran todo tipo de plantas.
El efecto de la terapia varía dependiendo de las necesidades o sentimientos de los asistentes. Algunos no dejan de ser drogodependientes una vez finalizado el taller, otros no pueden solucionar su situación de desempleo. Pero el objetivo principal, más allá de encontrar una salida a sus problemas, consiste en ayudar a que el camino sea más ameno.
El milagro de Candeal es un “musical social”, dice su director Fernando Trueba. Mezcla de película y documental y rodada íntegramente en Salvador de Bahía (Brasil), en la favela de Candeal, es la historia de cómo la solidaridad, la lucha y el trabajo de un pequeño grupo de personas pueden cambiar y mejorar la vida de toda una comunidad.
Fernando Trueba
El milagro de Candeal nace de dos cosas: de la invitación de Carlinhos Brown para conocer su comunidad y de algo que Bebo Valdés me había dicho varias veces: “El único lugar que me gustaría conocer antes de morir es Salvador de Bahía”. Estas dos cosas se unieron en mi cabeza y fueron el origen de la película.
Candeal, la música, Carlinhos Brown y Bebo Valdés son los cuatro pilares sobre los que descansa El milagro de Candeal. Para comprender mejor el espíritu de la película, el comienzo de la transformación de Candeal, quizá habría que remontarse algunos años atrás.
Carlinhos Brown
Mi primera gira como percusionista fue con Caetano Veloso. Por vez primera pasé ocho meses fuera de casa, de mi familia. En Francia, las calles parecían salones, con la gente muy bien vestida. Al regresar a Candeal, una noche la policía hizo una redada y murieron varios chicos. Me creó una preocupación enorme y me gasté todo el dinero que gané en la gira en comprar timbales.
Fernando Trueba
Carlinhos pensó que de no ser por la música él podría ser uno de esos chicos. La música le había salvado y creyó que podía representar lo mismo para los demás jóvenes. Y comenzó a desarrollar una serie de acciones musicales y sociales, a las que pronto se sumaron otras personas.
Aquellos timbales fueron el primer paso del cambio en la favela de Candeal, el origen de todo. Con estos instrumentos Carlinhos Brown comenzó a enseñar música a los niños en la calle, creó el grupo Timbalada y abrió la puerta a una serie de movimientos sociales y musicales que han permitido que hoy, Candeal sea una favela ejemplar.
Bebo Valdés
Carlinhos me dijo que no quería más chabolas en Candeal. Hoy tienen agua y sanidad, lo que nunca tuvieron. No hay ladrones ni bandoleros, nadie te asalta con una pistola. Es gente que ama la humanidad.
Fernando Trueba
Carlinhos ha transformado Candeal en una favela modélica. Con un índice de crimen cero, se puede pasear, vivir, charlar. Los ves felices.
La película El milagro de Candeal comienza con el viaje iniciático de Bebo Valdés -¡a sus 85 años!- a Salvador de Bahía, a la favela de Candeal, para reencontrarse con sus raíces africanas.
Bebo Valdés
Bahía es una cosa espiritual mía. Siempre he estado muy interesado en conocer la parte de mi familia en relación a África.
Fernando Trueba
Me gustaba que la película fuera el viaje real de Bebo. Bahía es África y cualquier músico bahiano tiene más en común con uno cubano que con otro de Río de Janeiro o de Sao Paulo. La película ha captado la felicidad de Bebo, una persona de una pureza, de una integridad y de una inocencia tan grandes que se transmiten a la pantalla.
Cuando Bebo Valdés llega a la favela en El milagro de Candeal, a través de sus ojos y de sus oídos vemos la vida y escuchamos la música de una comunidad que ha luchado y lucha por su dignidad. Lejos quedaron aquellos primeros timbales comprados por Carlinhos Brown. Hoy, Candeal es una célula activa de creatividad y agitación musical. La relación de centros educativos, músicos, grupos y auditorios que hoy se reúnen en Candeal puede llegar a ser exhaustiva. Por El milagro de Candeal pasan la Escuela Profesional de Música Pracatum, donde se forman músicos de todas las edades; Timbalada, el primer grupo formado en Candeal por Carlinhos Brown, con 200 tambores sonando a la vez; Hip Hop Roots, una mezcla de violines y percusiones con espíritu de vanguardia; Lactomia, un grupo formado por músicos adolescentes; Os Zarabes, banda de formación variable entre 120 y 220 músicos; Candombless Beat, que mezcla ritmos, rezos y cantos ancestrales con sofisticados arreglos de percusión; Candyall Ghetto Square, un auditorio de conciertos que también se utiliza como local de ensayo; La Banda del Camarote Andante, una Big Band de calle de 40 músicos, con 20 percusionistas y 20 metales; el estudio de grabación Ilha dos Sapos, donde han grabado Tribalistas, Manolo García, Marisa Monte, Caetano Veloso; Ta Rebocado, un proyecto urbanístico para arreglar las casas… El milagro de Candeal nos enseña músicas y vidas con un tratamiento más cinematográfico que sociológico. Por allí también aparecen Gilberto Gil, Caetano Veloso y Marisa Monte cantando, charlando con Bebo Valdés y con Carlinhos Brown como gran maestro de ceremonias, como alma, como motor que insufla energía a todo Candeal.
Carlinhos Brown
La revolución destruye, la evolución construye. Candeal es la construcción del sentido, de la gentileza, de la bondad. No queremos paternalismo, queremos emergencia social. ¿Comida o aprender a plantar? Aprender y pasar los conocimientos para que todos los aprovechen. La humanidad necesita bailar junta, bailar para siempre.
Fernando Trueba
Carlinhos tiene muy desarrollado el sentido de la responsabilidad hacia su comunidad. Sabe que es un ejemplo y no puede permitirse errores. Es un espejo para muchos chicos e intenta repartir esa responsabilidad para que Candeal no sea sólo él. Es la reencarnación perfecta de Peter Pan porque cuida de los niños, los organiza, los hace vivir aventuras, fabrica una realidad.
Los niños son también protagonistas esenciales de El milagro de Candeal, siempre presentes en las aulas de música, en las calles tocando percusión, en las charlas en las que Carlinhos Brown les enseña que la percusión está en el origen de la vida y que hasta lo más pequeño, lo más insignificante sirve para hacer y vivir la música.
Fernando Trueba
Cuando ves a los niños de Candeal, hay algo dentro de ti que te cambia. Son más felices que los de cualquier urbanización rica europea.
Además de los niños, presentes durante toda la película, otros vecinos de Candeal nos enseñan esa perfecta convivencia entre las tradiciones ancestrales y la más absoluta modernidad que se da en la favela de Bahía. Y en El milagro de Candeal asistimos a la fiesta de Yemanjá, reina del mar; conocemos al Señor Mateus, la mayor autoridad en música antigua bahiana; a Pintado do Bongô, el primer maestro de Carlinhos; al Señor Caramba; a Doña Angelina, que guarda en su memoria todas las oraciones y rezos ancestrales; a Graciete, una líder social que trabaja en la asociación de vecinos; a Pedrinho, un niño de 17 años que da clase de educación política; a Tita, descendiente de una mujer tatambi que embarcó en 1871 en África con destino a Bahía en un barco de frutas; al Señor Mariano, que montó la primera radio en Candeal y tiene 33 nietos, muchos de ellos músicos profesionales…
Fernando Trueba
Quería hacer una película que tuviera un lado muy de cine, casi de ficción, sabiendo que estábamos haciendo un documental y captando una realidad que a veces te sobrepasa. Uno tiene que contar la historia desde dentro de la historia, huir de la objetividad. La objetividad es un punto de vista sumamente pretencioso y desde el que nunca se ve nada.
El milagro de Candeal comienza con el viaje interior de Bebo Valdés y acaba con esa explosión de música, sensualidad y fiesta popular que es el Carnaval de Bahía. La película cuenta el viaje de Bebo a Candeal, pero con él viajamos todos a un lugar vivo y real, que a nadie deja indiferente. Y todos participamos en la historia de una comunidad de Bahía que intenta mejorar su vida a través del arte, luchando contra la resignación y el destino.
Fernando Trueba
Existe esa idea fatalista de que el pobre está condenado a la miseria, al hambre, a la violencia. Hay un racismo contra los pobres. No los queremos ni cuando salen de la pobreza. Es contra este fatalismo contra el que hay que luchar, que hay que intentar romper. Candeal forma parte de todo esto. Soy un optimista y no tengo carácter para retratar la desgracia, ni la crueldad. Por eso he huido de retratar la pobreza, porque creo que lo que hay allí es belleza. La gente del Candeal es más rica que la de muchos otros sitios. Me gustaría que El milagro de Candeal contribuyera a dar publicidad a una comunidad que me parece ejemplar. Por la manera de enfrentarse a los problemas y por lo que ya han conseguido. Porque nos enseña con el ejemplo que el mundo es mejorable.
En El milagro de Candeal todos tocamos con Bebo Valdés y cantamos con Carlinhos Brown, con Caetano Veloso, con Marisa Monte, con Gilberto Gil, con todos los maravillosos músicos de Candeal. Y nos convertimos en niños tocando con los niños y aprendiendo de Carlinhos como hacer percusión rozando una hoja seca con el suelo. Esto es El milagro de Candeal. Un retrato solidario sobre la solidaridad hecha música. Un alegato musical a favor de la alegría de vivir.
Ph15 es una Práctica social que utiliza a la fotografía para conectar jóvenes y niños en situación de marginación con el resto de la sociedad. Los alumnos, que viven en Villa 15, Villa 20 y Barrio San Isidro, también llamada Ciudad Oculta en Buenos Aires, aprenden a utilizar las artes visuales para comunicar sus historias, sus percepciones y emociones. Durante 2007 y 2008, las fotos generadas por los alumnos de Ph15 fueron exhibidas a nivel nacional e internacional en los siguientes espacios: Palais de Glace, Buenos Aires; Carlitos Café, Nueva York; Fotosur 07, Venezuela; Museo de la Memoria, Rosario, Prov. de Santa Fe; Universidad de Las Vegas, Nevada. El Agora es una asociación civil de Argentina que forma parte del Foro Iberoamericano y El Caribe de Buenas Prácticas. Uno de sus objetivos consiste en descubrir experiencias de transformación social (Buenas Prácticas) y contribuir a hacerlas visibles en otros contextos a través de diferentes códigos y lenguajes como el audiovisual, gráfico, las nuevas tecnologías, el cine y la fotografía. Podés ver otros videos en http://www.elagora.org.ar
El Agora
Este proyecto, iniciativa del músico Szaron y Sonidos de la Tierra, en Cateura, Paraguay, desarrolla el poder de la música como elemento de transformación social y sin duda cambia la vida de los habitantes de este vertedero, especialmente la de los jóvenes, abriéndoles nuevas posibilidades de futuro.
El proyecto Arte como Experiencia desea continuar representando los diferentes ámbitos de la ciudad de Barcelona a través de la mirada de los jóvenes. El proyecto consiste en realizar actividades artísticas en especial el video y la fotografía con jóvenes entre las edades de 14 a 20 años. Estas actividades no solamente están dirigidas a divertir, recrear o enseñar una técnica artística, sino que les ofrecen la oportunidad de vivir el arte como una experiencia que les permite rescatar y comunicar su propia experiencia de vida, para así generar conocimiento del entorno que los rodea.
En este sentido se utilizará la creación y la experiencia artística, como los medios que permiten a los jóvenes representar su realidad por medio de su propia experiencia, con lo que se busca que los jóvenes se aproximen a su realidad con una nueva mirada que les permita darle un nuevo sentido a su vida cotidiana. Así, por una parte, por medio del proceso de creación se incitará a los jóvenes a pensar y re-pensar sobre su realidad, favoreciendo que se hagan visibles aspectos que antes podían pasar desapercibidos, y por otra parte, por medio del artefacto elaborado (audiovisual o exposición fotográfica), los jóvenes podrán tomar distancia de su obra y contemplarla como espectadores, lo que facilitará hacer conciencia de la realidad plasmada e incluso pensar sobre ella.